Tecnología y ciberseguridad
La seguridad industrial frente a una amenaza que ya no se limita al robo de información
Cuando hablamos de ciberseguridad, generalmente pensamos en el robo de contraseñas, las estafas bancarias, los correos electrónicos fraudulentos, los virus que pueden afectar a nuestros equipos o las estafas por WhatsApp.
Marcelo Usberto · 27/10/2026

Cuando hablamos de ciberseguridad, generalmente pensamos en el robo de contraseñas, las estafas bancarias, los correos electrónicos fraudulentos, los virus que pueden afectar a nuestros equipos o las estafas por WhatsApp.
Son situaciones que conocemos, que vemos a diario en las noticias y que, de una manera u otra, aprendimos a relacionar con los riesgos de utilizar la tecnología.
Sin embargo, la realidad nos dice que uno siempre piensa que le va a pasar a otro y no le da mayor importancia, porque lo asocia con ámbitos lejanos a su vida cotidiana.
Ahora, ¿qué pasa cuando un ciberataque afecta nuestra vida cotidiana, estemos o no en el ámbito tecnológico? Un ejemplo de esto es lo sucedido recientemente en Francia, un caso que merece nuestra atención.
En octubre de 2026, varios supermercados franceses sufrieron un ciberataque que afectó a sus sistemas de refrigeración. Hablamos de un incidente de gran magnitud, ya que las cifras difundidas indican que al menos 350 establecimientos habrían resultado afectados. Los atacantes consiguieron modificar a distancia el funcionamiento de los equipos, provocando que algunas instalaciones alcanzaran temperaturas de hasta 50 grados centígrados. Las consecuencias fueron importantes: alimentos frescos y congelados que debieron desecharse, pérdidas económicas millonarias e incluso incendios reportados en algunas instalaciones.
Hasta aquí podríamos pensar que estamos frente a otra noticia relacionada con la ciberdelincuencia. Sin embargo, hay un detalle que cambia nuestra manera de analizar lo ocurrido. Los delincuentes no necesitaron ingresar físicamente a los supermercados ni manipular los equipos de refrigeración. Pudieron intervenir sobre su funcionamiento utilizando los sistemas informáticos que permiten controlarlos a distancia.
Y aquí es donde aparece un aspecto de la ciberseguridad del que todavía se habla poco fuera de los ámbitos especializados. Muchas empresas trabajan y se mantienen gracias a que tienen acceso a sus sistemas de manera remota, pueden medir la producción y tener todo en la mano desde un smartphone.
Ahora, ¿se le está dando la importancia que merece a la ciberseguridad en estas implementaciones?
Cuando la tecnología controla el mundo físico
Hoy en día, gran parte de nuestro entorno está hiperconectado. Hasta las neveras tienen Wi-Fi para hacer los pedidos.
No hay que ser alarmistas ni entrar en una paranoia, pero sí hay que tomar conciencia y dedicarle tiempo, fondos, estudio y trabajo a proteger todo lo que se está logrando con la tecnología.
Y claramente este ejemplo nos hace entender que no solo debemos prestar atención a ciertos ámbitos, sino a todos. En el ámbito industrial, estos sistemas forman parte de lo que conocemos como tecnología operacional, u OT por sus siglas en inglés.
A diferencia de los sistemas informáticos tradicionales, cuya función principal suele estar relacionada con el procesamiento y almacenamiento de información, la tecnología operacional interviene directamente sobre equipos y procesos físicos. Esto significa que un incidente de ciberseguridad puede tener consecuencias que van mucho más allá de la pérdida de archivos o la interrupción de un servicio informático.
Lo ocurrido en Francia nos demuestra que esta posibilidad no pertenece exclusivamente al terreno de las hipótesis.
Conectar equipos también significa asumir responsabilidades
La industria fue incorporando nuevas tecnologías que permiten supervisar máquinas, recibir alarmas y realizar diagnósticos a distancia, mejorando la productividad y facilitando el mantenimiento, sistemas SCADA, monitores de KPIs de productividad y demás .
Pero esta conectividad también introduce nuevos riesgos, y no siempre se presta suficiente atención a cómo se realizan esas conexiones o vinculaciones.
El problema aparece cuando confundimos que un sistema funcione bien con que sea seguro. Una máquina puede cumplir perfectamente su función y, al mismo tiempo, presentar vulnerabilidades que nadie ha evaluado y esto es en ámbito estándar, sin entrar en entornos industriales complejos con PLC o PC industriales
En el caso francés, algunos equipos utilizaban versiones antiguas de software, pese a que el fabricante había recomendado su actualización.
Esto nos demuestra que el mantenimiento industrial ya no debe limitarse a los componentes mecánicos y eléctricos. La seguridad de los sistemas digitales también necesita atención.
La ciberseguridad industrial no es solamente un problema informático
Uno de los errores que podemos cometer es considerar que la ciberseguridad es responsabilidad exclusiva del departamento de informática, cuando en realidad involucra a todos los sectores de una empresa.
Hasta hace un tiempo, tener protección era contar con un antivirus, un firewall o algo similar. Pero esa etapa ya pasó, y hoy necesitamos proteger todo de manera integral, desde el ingreso a zonas restringidas hasta las salas de servidores y control.
La ciberseguridad ya no puede estar aislada del resto de las actividades de una empresa. Lo que antes parecía ciencia ficción hoy está acá, presente. Es momento de prestar atención a lo que viene.
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